Roma comenzó su historia como una aldea más entre las otras muchas de pastores y campesinos que se repartían las colinas y minúsculos valles de la zona.
Los primeros habitantes fueron posiblemente un conglomerado de gentes de distinta procedencia que vivían al margen del desarrollo económico y cultural de sus prósperos vecinos, es decir, los etruscos al Norte y los sabinos y los latinos al Sur.
Los arqueólogos descubrieron los restos de un primitivo poblado correspondiente al siglo VIII a. C. en el
Palatino, con sus enterramientos a los pies. A partir del núcleo original, la población debió de irse extendiendo por las laderas de las colinas próximas y, un siglo después, por el valle que había entre ellas.
Si hemos de creer a Livio, ya entonces Roma era algo muy especial, pues sus míticos fundadores tenían algo de divino; pero el propio escritor también confiesa que le parece lógico que los pueblos rodeen sus orígenes con leyendas y patrañas.
Los orígenes remotos de la ciudad de Roma, se pierden en la leyenda; siendo seguramente anteriores al año (753 a.C) en que ulteriormente las autoridades romanas fecharon su fundación. Del mismo modo, siendo improbable que su fundación haya surgido de una acción explícita y deliberada, las tradiciones romanas posteriores adornaron su surgimiento con diversas leyendas, recogidas especialmente por el historiador romano
Tito Livio, que vinculan el origen de Roma a un linaje de dioses y héroes. La mayoría se inclinaba a pensar que en una de las fuertes discusiones mantenidas por los dos hermanos, Rómulo mató a Remo en un acceso de ira, y, arrepintiéndose en el acto, decidió llamar a la ciudad Roma. Según la tradición, Roma se fundó el día 11 antes de las calendas de mayo, sería el 21 de abril de 753 a. C, correspondiente al año tercero de la sexta Olimpíada.
Finalmente, Rómulo construyó refugios en el monte
Capitolino para esclavos y criminales fugados y llevó a cabo el rapto de las sabinas, mujeres de otra tribu que habitaba las orillas del Tíber; este rapto fue con el objeto que los hombres que se le habían unido tuvieran sus esposas. Después de algunas batallas entre ellos, las sabinas le declararon su rey. Rómulo habría sido el primer Rey de Roma y dice la leyenda que fue llevado a los cielos por su padre
Marte, siendo venerado como dios con el nombre de
Quirino
Los periodos de la historia de Roma y sus personajes
MONARQUÍA
La Monarquía se instauró en Roma en el 753 a.C. y permaneció vigente hasta el 509 a.C. Hay muchos momentos en los que la leyenda se apodera de la historia durante este período. Muchos historiadores romanos consideran este período como una mera anécdota y se permiten el lujo de ofrecer opiniones personales, uno de ellos, Tito Livio (59 a.C. - 17 d.C.) con su obra Ab urbe condita, en la que relata la historia de su ciudad.
Los reyes míticos o semi-míticos son (en orden cronológico): Rómulo, Numa Pompilio, Tulio Hostilio, Anco Marcio, Lucio Tarquinio Prisco, Servio Tulio y Lucio Tarquinio el Soberbio. Lucio Tarquinio Prisco (
616 a. C. –
578 a. C.), también conocido como
Tarquinio el Viejo o
Tarquinio I, fue el quinto
rey de Roma según la tradición y el primero y fundador de la ciudad según algunos historiadores contemporáneos.
REPÚBLICA
Desde el 509 a.C. hasta el 27 a.C.
Tras la expulsión del último rey etrusco, se inició en Roma la
República (res publica, “asunto de interés público”).
De este período destacaremos la organización social, las instituciones políticas y la expansión romana.
La sociedad romana se estructuraba de la siguiente manera en la Monarquía.
SOCIEDAD
Libres Ciudadanos y No ciudadanos
Patricios Extranjeros
Caballeros
Plebeyos
Clientes
Libertos
Instituciones políticas
Destacan tres instituciones: el Consulado, los Comicios o Asamblea y el Senado. Para poner estas instituciones en funcionamiento, existían magistraturas o cargos.
La expansión de Roma
Tras lograr la hegemonía en la región del Lacio, Roma se propuso la expansión por el resto de la península italiana y por el Mediterráneo. Hay tres acontecimientos principales en la expansión: el dominio de la península italiana, las guerras púnicas y el dominio del Mediterráneo oriental.
En la república destacaron:
César, nació en Roma el
12/
13 de julio del año
100 a. C.; no obstante, su fecha de nacimiento no ha sido establecida con claridad y pudo haberse situado en algún punto entre los años
102 y
101 a. C.[3] Perteneció a una
gens patricia —la
Julia— que, según la leyenda, se remontaba hasta
Iulo, hijo del príncipe
troyano Eneas y nieto de la
diosa Venus. Fue el propio César quién estableció la relación entre su familia e Iulo durante el discurso que pronunció en el funeral de su tía Julia, esposa de
Cayo Mario. Con los años, en el apogeo de su poder, César iniciaría en Roma la construcción de un templo dedicado a su supuesta antepasada,
Venus Genetrix.
Cayo Mario (en
latín Gaius Marius,
C·MARIVS·C·F·C·N)
(
Arpino, c.
157 a. C. -
Roma,
13 de enero de
86 a. C.) fue un político y militar
romano, llamado
tercer fundador de Roma por sus éxitos militares.
[2] Fue elegido
cónsul siete veces a lo largo de su vida, algo sin precedentes en la historia de Roma. También se destacó por las
reformas que impuso en los
ejércitos romanos, autorizando el reclutamiento de ciudadanos sin tierras y reorganizando la estructura de las
legiones, a las que dividió en
cohortes.
Cayo Sempronio Graco (en
latín Gaius Sempronius Gracchus;
154 a. C. -
121 a. C.) fue un destacado político populista
romano del
siglo II a. C., perteneciente a una de las más ricas familias de Roma, los
Sempronio Graco.
IMPERIO
La República se debilitó, y tras el período del dictador Sila, el poder pasó a manos militares. Durante el siglo I a.C. se produjeron guerras civiles, como la que tuvo lugar entre Pompeyo y Julio César. Para evitar disputas, el poder se repartió entre Julio César, Pompeyo y Craso, primer triunvirato. Dicho período terminó con el asesinato de Julio César en el año 44 a.C.
Se formó el segundo triunvirato, con Lépido, Marco Antonio y Octavio. Esa época se caracterizó por intrigas y disputas, hasta que en el año 27 a.C., Octavio que había recibido el título de Augusto, se convirtió en el gobernante con mayor poder de la historia de Roma, obtuvo el mando militar, civil y religioso (Pontifex Maximus), y en el primero de una larga serie de emperadores.
Marco Emilio Lépido (
Latín:
Marcus Æmilius Lepidus) nació en una familia
patricia romana en el
siglo I a. C. Su padre se llamaba igual que él —algo muy común en
Roma— y había formado parte en una rebelión contra la
República por lo que fue asesinado. Por la familia de su madre Appuleia también existían antecedentes de rebelión. Murió a finales del
13 a. C. o a principios del
12 a. C.
Marco Antonio (en
latín Marcus Antonius;
Roma, c.
83 a. C. -
Alejandría,
1 de septiembre de
30 a. C.) fue un
militar y
político romano de la época final de la
República, conocido también como
Marco Antonio el Triunviro.
Cayo Julio César Augusto (
Caius Iulius Caesar Augustus,
Roma 23 de septiembre de
63 a. C. –
Nola 19 de agosto de
14 d. C.) fue el primer
emperador del
Imperio Romano, el cual gobernó desde
27 a. C. hasta su muerte en
14 d. C., convirtiéndose así en el emperador romano con el reinado más prolongado en la Historia (en total, 44 años de mandato).